martes, 6 de diciembre de 2016

Pensamientos

¡Hola!

¿Qué tal estáis? Espero que genial ^^

Llevaba mucho tiempo sin actualizar y tenía ganas de hacerlo. La verdad que no ha habido muchas novedades, pues sigo trabajando en el mismo sitio y sigue estando en mi cabeza la oposición.

En el trabajo me va bastante bien, estoy contenta, pero es cierto que sigo pensando que aprobar la oposición tiene muchas ventajas y no paro de plantearme si vuelvo a coger los libros, ya que debo reconocer que desde la última entrada finalmente no volví a tocar ningún libro, entonces hablando objetivamente he dejado de ser opositora (ello no significa que vuelva, pero debo tenerlo muy claro, ya sabéis que en una oposición o eres muy constante o no apruebas nunca).

Lo que no me gusta de trabajar en la privada es que te das cuenta que la gente que lleva mucho tiempo en la empresa están totalmente protegidos como si de funcionarios se tratara, hacen lo mínimo, se quejan de todo, hablan en voz alta sobre las pocas tarea que hacen... Si algo sale mal intentan echar la culpa a los demás y como son los trabajadores de confianza, les creen y no los ponen en duda. Tengo suerte de ser muy independiente e intentar que esas cosas me salpiquen, pero veo cada cosa que es alucinar. (Aclaro que la comparación con un funcionario es solo a efectos del hecho de tener un puesto totalmente fijo).

Después pienso en la pública y quizá la idealizo. Es posible que pasen las mismas cosas que en la privada, pero el puesto de trabajo es más seguro tanto para los que llevan mucho tiempo como para los que llevan poco y te puedes revelar ante una injusticia. Por ejemplo, supongo que si un compañero te dice que hagas una tarea suya, puedes decirle con total educación que esa tarea no te corresponde, pues ya tienes tu propio trabajo, sin que ello conlleve consecuencias. En cambio, en la privada si una persona que lleva muchos años trabajando te dice que le ayudes y tú le dices que no puedes porque tienes trabajo (teniendo en cuenta que te asignan el mismo trabajo), te puede dejar de vuelta y media delante del jefe y crearte mala fama, eso sí, no le pidas ayuda porque ese compañero siempre está desbordado de trabajo :)

Un saludo a todos y muchos ánimos, os sigo leyendo :)