sábado, 13 de mayo de 2017

...Actualizando...

¡Hola a todxs!

¿Qué tal estáis? Espero que genial ^^

Quien ha leído mi blog desde el principio sabrá que yo, antes de ponerme a opositar, había trabajado en empresa privada y la experiencia no fue muy buena. Por ejemplo, haciendo el mismo trabajo había diferencias salariales y quienes cobraban más delegaban trabajo a los que supuestamente eran "asistentes" pero estos "asistentes" hacían lo mismo que los superiores, además de el trabajo delegado. Por otro lado, si explicabas esas circunstancias y expresabas que lo considerabas injusto, eras lo peor de lo peor.. Entonces, cambié en dos ocasiones de trabajo pero no tuve suerte y justo después empecé a opositar porque hay otro punto más personal que hizo decidirme.

En mi caso, la oposición tenía muchas cosas buenas: elegías la oposición que te gustaba según el temario, si aprobabas tenías trabajo asegurado y los derechos están más garantizados. No obstante no era una persona constante, por más que lo intentaba (puede leerse en varias entradas) acababa teniendo demasiados bajones. No es malo tener bajones, pues todos los opositores tienen y eso no impide sacar plaza, pero uno mismo ya sabe cuando son bajones normales y cuando la oposición no le llevará a ningún sitio si sigue en el mismo plan. La verdad que me di muchas oportunidades hasta que tuve que aceptar que en ese momento, no podía seguir.

Tuve que dar otra oportunidad a la privada, esta vez iba muy asustada porque pensaba que si otra vez salía mal, no sabría que decir a mi alrededor porque pensarían que no sirvo ni para trabajar ni para opositar. Lo que hice fue buscar un trabajo relacionado con lo que había hecho anteriormente, pero intentando encontrar algo más independiente, es decir, que no se pueda delegar o de poder delegar sea lo menos posible y que haya carrera salarial igualitaria. Tuve la gran suerte de entrar en una empresa en la que se cumplían esas expectativas y desde que acabé de opositar, sigo en ella y estoy muy contenta.

Todo esto espero que le sirva a todas las personas que, a pesar de haber decidido opositar e intentarlo, no se vean con fuerzas de seguir, para que no se hundan si deciden dejarlo definitivamente y buscar algo en la empresa privada. La oposición no es la única vía para ser feliz laboralmente, a día de hoy estoy muy bien y muy contenta en la empresa privada. Además en ella se respetan los derechos laborales y hay igualdad salarial si realizas el mismo trabajo porque tiene carrera profesional. Tampoco mentiré, he de reconocer que con todas las plazas que se avecinan me han venido muchas veces las ganas de opositar de nuevo, pero es más por el tema personal que tengo que por otra cosa.

Muchos ánimos a todos

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